NUESTRA HISTORIA
ANDREA DELGADO
Andrea es fuerza, corazón y determinación.
De espíritu noble y carácter firme. Es de esas personas que, cuando ama, lo entrega todo.
Ha sabido convertir cada reto en una oportunidad
Andrea es hogar, es apoyo incondicional y también esa energía única que ilumina todo lo que toca…

LEANDRO OSORIO
Leandro es pasión, visión y entrega.
Un soñador que convirtió el arte, el baile y la creatividad en su forma de vida.
Con un corazón enorme y una sensibilidad especial, ha encontrado en cada experiencia una forma de crecer y de conectar con los demás.
Es quien siempre encuentra la forma de seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles.
NUESTRO VIAJE JUNTOS
Nuestra historia comenzó en 2012, en una academia de baile llamada Expresión Latina. Coincidimos en el mismo curso sin imaginar que, entre pasos, música y miradas, allí empezaría el viaje más importante de nuestras vidas.
Desde febrero de ese año, el destino nos fue uniendo de una manera tan natural, que casi sin darnos cuenta comenzamos a escribir juntos esta historia de amor.
Desde entonces, hemos crecido de la mano, compartiendo sueños, retos, viajes y aprendizajes. Hemos recorrido caminos hermosos, pero también momentos difíciles que nos enseñaron el verdadero significado de estar el uno para el otro. En cada etapa, nuestro amor ha sido refugio, fuerza y compañía.
La vida nos llevó a emigrar, a dejar atrás lo conocido para construir un nuevo hogar en la hermosa República Dominicana. Aquí no solo formamos una vida juntos, sino que también levantamos nuestros sueños compartidos: TimbaCana y Bifocal, proyectos nacidos de nuestra pasión, esfuerzo y amor por lo que hacemos. Andrea dio primero el valiente paso de salir del país, trabajando con entrega hasta que pudimos reencontrarnos y comenzar esta nueva etapa juntos en esta isla que hoy sentimos como nuestro hogar.
En este hogar también llegaron nuestras compañeras de vida en cuatro patas, que llenaron nuestra historia de amor y alegría. Primero llegó Júpiter, nuestra hermosa perrita, quien abrió el camino como la primera de nuestra pequeña familia en República Dominicana. Luego llegó Sol, nuestra gata tan peculiar como adorable: vive su propia vida, mantiene su misterio, duerme en casa como toda una reina y, aunque a su manera, sabemos cuánto nos ama… y cuánto la amamos nosotros.
Después, de Júpiter llegó Venus, su hija, que también sentimos como nuestra hija; juntas han llenado nuestro hogar de travesuras, ternura y aún más razones para sonreír.
A lo largo de estos años hemos descubierto que el amor también se construye en los pequeños gestos: en acompañarnos en los días difíciles, en sostenernos en las pérdidas, en celebrar cada logro y en nunca soltar nuestra mano. Hemos sido equipo, hogar y familia el uno para el otro.
Y fue aquí, rodeados de personas muy especiales y nuestra familia de vida que también nos acompaña desde San Cristóbal junto con nuestros alumnos de TimbaCana, que con el tiempo se han convertido en amigos y otra familia elegida, donde dimos uno de los pasos más inolvidables de nuestra historia: en Hard Rock Cafe Punta Cana decidimos prometer para siempre seguir bailando esta vida juntos.
Hoy, después de tantos años, seguimos eligiéndonos cada día, con el mismo amor, la misma ilusión y la certeza de que lo mejor de nuestra historia aún está por comenzar.













